
Hay fines de semana para descansar y otros para recordar por qué estar juntos sigue siendo el mejor plan, es por eso que vez en cuando, hace falta cambiar el escenario.
No necesitas comprar boletos de avión, organizar unas vacaciones interminables ni esperar una fecha especial, sólo basta con reservar un fin de semana para ustedes, dejar las preocupaciones en pausa y recuperar esa complicidad que no debería quedarse atrapada entre el trabajo y las responsabilidades.
La primera regla: cambien el guión. Si siempre cenan en el mismo lugar, hacen los mismos planes y terminan viendo una serie hasta quedarse dormidos, llegó el momento de improvisar. Elijan una experiencia diferente, sorprendan al otro con un plan secreto o conviertan una escapada sencilla en algo que lleve días provocando sonrisas cómplices.
La segunda: vuelvan a conquistarse. La seducción no es exclusiva de las primeras citas, también vive en un mensaje inesperado, en arreglarse especialmente para el otro, en elegir una canción que despierte recuerdos o en hacer una pregunta que nunca se habían atrevido a plantear.
La tercera: alarguen la noche. Una cena sin prisas, una buena conversación, su música favorita y una bebida para brindar pueden convertirse en el comienzo de una noche muy diferente.
La cuarta: creen recuerdos, no pendientes. No conviertan el fin de semana en otra lista de actividades por cumplir, dejen espacio para la espontaneidad. A veces, el mejor momento aparece cuando el plan original deja de importar.
Una escapada en pareja no necesita ser costosa ni espectacular, necesita intención, complicidad y ganas de compartir algo diferente, las relaciones también necesitan vacaciones de la vida diaria.
La rutina puede esperar, la próxima historia de ustedes empieza cuando deciden escribirla.
Los esperamos en TÛR #Motel
- 38
- 0
